Saltar al contenido

Perfil

Todo empezó con un CD. Lo demás lo construí desde cero.

Soy Sebastián Delsalto, Sebdel. Emprendedor, padre de tres y ciudadano del mundo. Este es mi libro digital: cómo llegué hasta aquí, año por año, con los aciertos y también con las caídas. Lo voy a seguir escribiendo.

Todo lo que vas a leer empezó con una visión y nada más. No heredé una empresa ni un equipo: aprendí cada oficio cuando lo necesité, casi siempre haciendo y muchas veces equivocándome primero. Pasé de cobrar 50 dólares por la música de una fiesta a fundar Daleki Global, un holding de compañías que operan en gran parte con agentes de IA. Hoy soy el developer de sus plataformas y el CEO de todas ellas.

Me guía una frase que repito mucho: Don't talk about it, be about it. Las acciones hablan más fuerte que las palabras, y son las que dan credibilidad. Por eso este libro cuenta lo que hice, con los aciertos y con las caídas, porque en la vida no importa cómo te caes: importa cómo te levantas. Si algo de lo que viví te sirve para creer que se puede, cumplió su propósito.

Año por año

Mi historia

1986 · Nací en Boston, crecí en Ecuador

Nací en Boston el 27 de marzo de 1986. A los 2 años llegué a Ecuador y ahí me crié, en Quito. Tengo el corazón en los dos países, y creo que desde ese primer viaje la vida me preparó para algo que iba a repetirse muchas veces: empezar de nuevo en otro lugar.

1993 · Un CD que venía de Europa

Tenía 7 años cuando mi mamá me llevó a comprar CDs a una tienda pequeña de Quito. Elegí uno casi al azar. No sabía que era una recopilación de éxitos de Europa, y mucho menos que me iba a marcar la vida. En esa época escuchar música electrónica en Ecuador era de lo más alternativo que existía, y a mí me atrapó por sus sonidos y por su esencia. La canción que terminó de enamorarme fue «Hey Boy Hey Girl», de The Chemical Brothers.

Desde entonces, el mejor regalo que me podían dar mis papás era un CD, y si era de música electrónica, mejor. Cumpleaños tras cumpleaños fui armando una colección. No lo sabía, pero estaba construyendo mi primer activo.

1998 · Mi primera venta

A los 12 años esa colección me puso frente a mi primer reto de verdad. Me gustaba una chica, ella iba a hacer una fiesta, y cuando surgió la oportunidad de poner la música dije que sí antes de pensarlo. Tenía los discos. Lo que no tenía eran los equipos, ni la menor idea de cómo ser DJ, y eso me quitó el sueño hasta que encontré cómo resolverlo.

La solución llegó de donde menos la esperaba: el chofer de mi mamá. Me ayudó a alquilar los equipos y terminó siendo mi primer instructor de DJ. Esa noche salió bien. Le quedé bien a la chica que me gustaba y cobré 50 dólares por la música. Fue mi primera venta y mi primer caso de éxito, y me dejó una lección que sigo aplicando: un reto que no sabes resolver es solo un problema que todavía no has desarmado.

Con mis amigos de toda la vida, Esteban, Felipe y Martín, armamos un grupo de DJs. Poníamos música en las fiestas de nuestros amigos, en mi colegio, la Academia Cotopaxi, y en el de ellos, el Colegio Menor. Empezaron a salir contratos y poco a poco nos hicimos conocidos. Lo que ganábamos lo invertíamos en el Burger King de después de la fiesta. La hamburguesa sigue siendo uno de mis platos favoritos, y hoy salir a comer una buena cheeseburger con mis hijos es de mis momentos preferidos.

Ellos eran un año mayores que yo. Cuando se graduaron armé otro grupo, y con él llegamos a las discotecas de Quito: tocamos en Elysium, la discoteca de moda en ese momento, y después en otras como Futbol News y Rumba Café. Me encantaba la noche porque era un momento para compartir con amigos, un lugar donde la gente se unía a través de la música.

2002 · Lausana y el primer festival

A los 16 me fui a vivir a Suiza, a un internado en Lausana: Brillantmont. Ahí fui a mi primer festival de música, en medio de la nieve. Vi DJs en vivo y me enamoró todo: el sonido, el ambiente, la forma en que miles de desconocidos se conectaban a través de la música. Había amor, había unión. Desde ese día quise vivir muchos festivales más.

2003 · Padre a los 17

En 2003 nació Daniele, mi primer hijo. Yo tenía 17 años. Fui padre muy joven y no me casé con su mamá, y no voy a decir que fue un camino fácil. Lo que sí puedo decir es que con los años construimos una relación hermosa. Hoy Daniele tiene 23 años, es piloto, y ser su papá es uno de los regalos más grandes de mi vida.

2004 · Buenos Aires

A los 18 me fui a vivir un año a Buenos Aires. Ahí vi por primera vez en vivo a The Chemical Brothers, la banda que me había enamorado de niño. Para mí los mejores fans de la música del mundo están en Argentina, y las noches en Pacha Buenos Aires fueron espectaculares. Vi a Deep Dish, vi a The White Stripes, y «Seven Nation Army» sigue siendo la canción que marcó mi juventud. Confieso que estudié poco y viví mucho.

2005 · Aprender a vender

Volví a Ecuador y estudié un semestre. Mis papás veían que todavía no agarraba el ritmo de la universidad y me pidieron que saliera a trabajar. Entré como vendedor en Almacenes Japón. No ganaba mucho, pero pasaba las metas de ventas y cobraba el bono. Ahí aprendí a vender, y agradezco esa etapa como una de las más importantes de mi vida.

2006 · Boston, esta vez en serio

Finalmente volví a Boston, la ciudad donde nací, para estudiar administración de empresas en Mount Ida College, una universidad pequeña. Esta vez me fue bien en todas las clases. También trabajé: primero como vendedor en Abercrombie & Fitch, y ahí descubrí que la moda no era lo mío, ni tampoco el trabajo detrás de un mostrador. Después comercialicé bienes raíces, alquilando apartamentos a estudiantes, y esa experiencia me enseñó muchísimo de ventas.

Ese año, con 20, empecé la rutina que mantengo hasta hoy: deporte seis días a la semana. Y en Boston viví la música a otro nivel: vi a U2, The Strokes, The Killers y Red Hot Chili Peppers, y volví a tocar, ya especializado en música electrónica.

2009 · Rock Da House, en Etna Street

En mi último año de universidad vivía en una casa de Etna Street con Ricky, uno de mis mejores amigos de la infancia, y con Ronnie. En el sótano armamos una mini discoteca y la bautizamos Rock Da House: en inglés se escribe «Rock the House», pero cambiamos el TH por DA para darle un tono más nuestro. Hacíamos fiestas constantemente.

Ahí aprendí algo que sigo aplicando en los negocios: toda idea necesita un plan, y todo plan necesita soluciones. Nuestro problema era cómo pagar las bebidas para atender a los invitados. La solución fue vender cuatro mesas, a 400 dólares cada una, a amigos que querían la comodidad de tener su propio espacio en la fiesta. Con esos 1.600 dólares cubrimos todo el licor y las bebidas, y les dimos una experiencia increíble a más de 500 personas que llegaron a nuestra casa.

Sin darme cuenta había armado mi primer modelo de negocio completo: lo que pagaban unos pocos financiaba la experiencia de todos. Esa mentalidad de encontrar soluciones y de entender cómo se vende una experiencia fue la que después me llevó a producir eventos. En esa misma época lancé en serio mi carrera de DJ como Bastian D.

2010 · Nueva York

Me gradué y me fui a vivir a Nueva York. Desde ese día nunca más trabajé para alguien más: siempre invertí en mi propio camino, y soy consciente de la fortuna que fue poder hacerlo. Entré a Dubspot, una escuela de producción de música electrónica, y conocí productores que me enseñaron a producir y con los que colaboré. Era el momento en que un DJ tenía que producir para hacer crecer su marca, y yo tenía un sueño.

Con los años me tocó abrir el escenario en Ecuador para figuras como David Guetta, Hardwell, Steve Aoki y Justin Bieber, y produje canciones que hoy están en Spotify y YouTube bajo la marca Sebdel. De esa etapa me quedaron la costumbre de invertir en mí mismo y en lo que me apasiona, y una idea que sigo sosteniendo: una comunidad que se identifica contigo vale más que cualquier producto que le vendas.

2012 · Miami, y la vuelta para emprender

Después de dos años en Nueva York viví uno en Miami, donde trabajé en una productora de eventos de música electrónica y aprendí cómo funciona esa industria por dentro. Volví a Quito, vi una oportunidad y decidí emprender. En diciembre de 2012 constituí Dancing Shoes, una productora de eventos.

2013 · MTV llega a Ecuador

Arrancamos con LUVRUN5K: Love, Unity, Voice. La idea era crear una experiencia recreativa hermosa para que los jóvenes se involucraran con las causas de su comunidad. El 50% de las ventas fue para cinco fundaciones, entre ellas Techo para mi País, Protección Animal Ecuador y el Centro del Muchacho Trabajador.

Para esa carrera traje por primera vez a MTV International a producir un evento en Ecuador. Bajo su concepto MTV Agentes de Cambio, el acuerdo trajo un millón de dólares en pauta a nivel mundial. La primera edición reunió a más de 10,000 corredores y vinieron cuatro ediciones más. Trabajamos con grandes grupos empresariales del país, como Grupo Danec, Grupo DK y Roland, y con marcas como Nestlé y Funky Fish. Después Huawei entró como auspiciante oficial y financió la mayor parte de las siguientes ediciones. Fue la primera vez que levanté un patrocinio de esa magnitud, y sigue siendo uno de los logros que más me enorgullecen.

2014 · Fútbol al Parque

Para el Mundial de Brasil 2014 armamos Fútbol al Parque, un fan fest mundialista gratuito en el Parque La Carolina de Quito. Ahí transmitimos los tres partidos de Ecuador, apalancados en los derechos de transmisión de Gama TV, con auspiciantes como Pinturas Cóndor, Claro, Grupo Danec y Funky Fish, y más de 30,000 personas. Me dediqué cinco años a la producción de eventos, y ese fue uno de sus momentos más grandes.

Con Dancing Shoes también trajimos y creamos conciertos con ambiente de fiesta para algunos de mis artistas favoritos de la música urbana: Bomba Estéreo, de Colombia; Plastilina Mosh, de México; y los ecuatorianos Guanaco y Swing Original Monks, entre otros. Ver a la gente cantar y bailar con artistas que yo mismo escuchaba en mi casa fue de las cosas más lindas que me dio esa etapa.

2016 · Bogotá, y la mujer de mi vida

A los 30 conocí a Daniele Salvador. Cuando empezamos a salir nos fuimos a vivir a Bogotá, y esa ciudad se sumó a mi mapa. La vida me dio la oportunidad de encontrar a una esposa hermosa, a la que amo y de la que estoy profundamente orgulloso. Ella es la fundadora de Vinew. Somos dos padres emprendedores en la misma casa, y los dos creemos que el emprendimiento es el camino a la libertad.

2017 · Del evento al marketing

Los eventos me dieron alegrías enormes y también me enseñaron sus límites. No responden a una necesidad constante de las empresas: dependen de cómo va la economía del país, y son lo primero que se recorta en una crisis. El marketing, en cambio, se necesita siempre. Yo quería una empresa estable, así que en enero de 2017 llevé Dancing Shoes hacia el marketing y la publicidad, y ese mismo mes se convirtió en Wingman.

Fui la agencia de Rappi cuando entró a Ecuador y trabajé con Grupo Moderna, Grupo Danec y otros clientes en proyectos puntuales. Hasta que vi que Grupo Danec tenía una visión de crecimiento importante y diseñé para ellos un modelo de agencia in-house full service. Esa decisión me dio la estabilidad que buscaba y me permitió crecer año a año acompañando a todo el grupo. Hoy ese trabajo pesa más que tener quince clientes juntos, y aprendí que menos es más: prefiero serle fiel a un grupo grande que dividirme en muchos frentes donde no daría lo mejor de mí.

Wingman lleva más de cinco años facturando por encima del millón de dólares; el año pasado llegó a 1,6 millones. Le estoy profundamente agradecido a Grupo Danec: es el cliente más importante de mi carrera. Lo que más me mueve de Wingman es el community building: crear comunidades digitales que duran, con contenido que aporta, para que la gente sienta afinidad por una marca y esa afinidad se convierta en negocio. Hoy Wingman también trabaja con inteligencia artificial.

“Su forma de pensar siempre va un paso más allá, con ideas distintivas que rompen lo convencional.”
Javier Pérez-Anda, cliente durante varios años.
Aquí naceWingman

2018 · Miami y Marbella: nos casamos

Desde que conocí a Daniele en 2016 supe que había encontrado al amor de mi vida. El 25 de mayo de 2018 nos casamos por lo civil en Miami, y fue uno de los días más felices de mi vida.

En 2019 celebramos nuestro matrimonio eclesiástico en Marbella, junto a nuestros seres queridos. Fue una celebración hermosa. Hoy estoy felizmente casado y juntos creamos una familia hermosa: Alessio llegó en 2020 y Kiana en 2022.

2020 · Cripto

La estabilidad me dio algo que antes no tenía: tiempo y cabeza para mirar otras cosas. Así llegué a cripto en 2020. Me enamoró la idea de participar en una economía digital en crecimiento, y sobre todo Bitcoin, que para mí democratizó la oportunidad de invertir: cualquier persona, en cualquier país, puede proteger su patrimonio cuando un gobierno imprime dinero y le quita poder de compra.

Creo que la educación financiera es de lo más importante en la vida de una persona. Invertir en activos que se aprecian sin depender de tu tiempo es la forma de construir patrimonio sin quedar atado a tus horas. Pero hay que estudiar el activo, entenderlo, creer en él y tener alta convicción, sobre todo en cripto, por su volatilidad. En 2022, en plena caída, mi portafolio perdió más del 60% y no vendí. En 2023 se recuperó por completo. Ahí aprendí que un fracaso sostenido con disciplina también construye.

“Gran emprendedor visionario y futurista.”
Hartmut Bock, founder con exit a private equity.

2021 · Aprender de otros

Mi primer foro lo viví en YNG, el programa de YPO, la Young Presidents' Organization, para los hijos de sus miembros. Ahí entendí el poder de sentarse con pares a hablar con total honestidad de la vida, la familia y los negocios.

En 2018 me invitaron a Entrepreneurs' Organization y no pude entrar: mi facturación todavía no llegaba al millón de dólares que pide la membresía. Tomé ese rechazo como meta y entré en 2021. Llevo cinco años en EO. Dos de ellos estuve en el directorio: uno como director de GSEA, el programa que reconoce a los jóvenes emprendedores más destacados del país, y otro como director de eventos. Durante un año fui coach de EO Accelerator, acompañando a emprendedores que todavía facturaban menos de un millón de dólares. La hoja de ruta de ese programa era el libro Scaling Up, y esa metodología también me ayudó a ordenar mis propias empresas. Hoy soy parte de EO Ambassadors 2026-2027, el programa que capacita a miembros de EO para potenciar su marca personal y ser embajadores de EO en medios.

Llevo cinco años en foros de EO y he pasado por dos. Ese espacio ha potenciado mi crecimiento personal, familiar y profesional como pocas cosas en mi vida. Creo que todo emprendedor necesita grandes mentores, hambre de aprender y un lugar a la vanguardia para que su empresa no se vuelva obsoleta. Nunca me han atraído los negocios tradicionales; prefiero mirar hacia adelante y apoyarme en la tecnología para escalar. Me considero un emprendedor de innovación disruptiva, alguien que se incomoda con lo cómodo.

“Visión estratégica y una capacidad única para impulsar proyectos de alto impacto.”
Byron Amores, EO y GSEA.

2022 · Miami y Puerto Rico: ver el futuro de cerca

En abril de 2022 fui a la Bitcoin Conference en Miami, y fue un antes y un después. Ver a miles de personas construyendo sobre la misma idea me confirmó que cripto iba a optimizar el sistema financiero y a abrir oportunidades enormes en la economía digital, con innovación disruptiva. Salí de ahí decidido a enfocarme día a día en invertir en las oportunidades que podían hacerme crecer como inversor y como gestor de fondos.

Después de la conferencia pude entrar a Blockchain 2022, un encuentro exclusivo que Michael Terpin organiza en Miami para los emprendedores en los que invierte. Escuchar cómo pensaban los líderes de la industria me volvió a abrir la cabeza, y ahí armé un networking que hasta hoy potencia lo que sé y cómo crezco en cripto.

Un mes después, el 10 de mayo de 2022, la agencia Arco me invitó a Puerto Rico a dar una charla sobre el potencial de cripto ante representantes del Gobierno de Puerto Rico y empresarios de la isla, en un encuentro con Invest Puerto Rico. Compartí escenario con Michael Terpin, uno de los inversionistas pioneros más influyentes del mundo cripto.

Ese año fue el motor para fundar Green Numbers, mi primera empresa de gestión de fondos privados, que armé con Andrés Navarro, uno de mis mejores amigos. Él venía de años de trading en bolsa y yo aportaba lo que sabía de cripto. Con el tiempo cada uno eligió su camino: él siguió en la empresa de su familia, junto a su hermana, y yo quise ir más lejos con los activos digitales. Gracias a Dios nuestra amistad salió intacta; seguimos siendo mejores amigos, y esa etapa nos hizo crecer a los dos. Green Numbers está hoy en cierre ordenado.

Así fundé Daleki Capital, donde hoy administro más de 600.000 dólares en activos digitales con reglas escritas y cada riesgo declarado. Los activos digitales pueden perder gran parte de su valor. Creo que Bitcoin y otros activos digitales van a ser los rieles de las transacciones entre agentes, y que ahí queda un crecimiento enorme por delante.

Aquí naceDaleki Capital

2023 · Sebdel, compartir para aprender

En junio de 2023 empecé a crear contenido sobre cripto con mi nombre. Tener una comunidad me obligó a investigar hasta entender cada tema lo suficiente para explicarlo, y esa disciplina me hizo experto más que cualquier título. Durante un tiempo dejé de publicar porque las compañías me pidieron todo el tiempo. En 2026 decidí no esperar más y volví a comunicar: cuento mi recorrido, ayudo a otros y comparto lo que pruebo construyendo negocios con IA, porque cuando uno enseña también aprende.

2024 · Forbes Ecuador

En septiembre de 2024 Forbes Ecuador me invitó a su podcast para hablar de criptomonedas por mi experiencia en el tema: qué son, qué oportunidades de inversión abren y cómo pensar cuánto destinar a ellas. Para mí fue un momento importante del recorrido. Años de estudiar cada activo y de sostener mis convicciones en las caídas terminaron en una conversación que ahora cualquiera puede escuchar.

Escuchar el episodio en Forbes Ecuador: «¿En qué criptomonedas invertir y cuánto?» (abre en otra pestaña)

2025 · Daleki Merch, el legado de mi papá

El 11 de agosto de 2025 falleció mi papá. Nos dejó muchos de sus diarios, y en uno de ellos estaba escrita una visión: crear una empresa de merch.

Hoy esa visión vive en Daleki Merch, una compañía de Daleki Global. Hacemos en Quito merch corporativo para todo Ecuador, y cada cliente prueba su logo en 3D antes de cotizar. Mi papá ya no está con nosotros, pero Daleki Merch es parte del legado que me dejó, y cada pedido que sale tiene para mí un significado muy especial.

Aquí naceDaleki Merch

2026 · Un equipo de agentes

Programé yo mismo Vinew, Doctor IESS y el sistema completo de Daleki Global. Hoy mis compañías tienen una operación en gran parte agéntica: los agentes hacen la mayor parte del trabajo diario y yo gobierno desde el directorio, con la visión y las decisiones sobre qué construir. Creo que algún día esa operación podrá ser completamente agéntica. Trabajo con proveedores especializados en vez de armar equipos tradicionales grandes, y opero cada compañía como su proveedor, no desde la nómina.

Creo que los agentes van a ser el equipo operativo de las empresas del futuro y que las personas vamos a ser su directorio: quienes ponen la visión y deciden qué construir juntos. Eso le da un poder enorme a los emprendedores y a los visionarios. Antes, una visión necesitaba mucho capital para florecer. Hoy una persona puede ejecutarla con un equipo agéntico, y creo que vamos a ver unicornios operados en el día a día por agentes.

También sé lo que eso significa para quien depende de un cargo operativo: su rol va a tener que evolucionar, o puede quedarse sin oportunidades. Por eso me importa tanto el lado humano del trabajo. Creo en el liderazgo que respalda a las personas y las trata bien, para que den su mejor versión y sientan que alguien las sostiene.

“Su expertise en crypto, AI y community building es extensa.”
Ahmad Ashrafi, amigo desde el colegio.
Aquí naceDaleki Lab

2026 · Mi universo hoy

Daleki Global es mi holding, y su frase lo resume: construimos, lanzamos y gobernamos las compañías que operan el futuro. El nombre Daleki nace de mis tres hijos, Daniele, Alessio y Kiana, y lo elegí para que me recuerde cada día para quién trabajo. Daleki Lab nació porque creo en la IA como aliada para desarrollar procesos, plataformas y oportunidades; su lema, "Si puedes soñarlo, podemos construirlo", hoy es literal. Daleki Capital nació de mi convicción en cripto. Daleki Trade nació de una necesidad: mi negocio de merch importa desde China y Panamá, y el comercio exterior constante me mostró cuántas oportunidades hay en traer al Ecuador lo que funciona afuera y llevar afuera lo que se hace aquí. Daleki Gaming es la más reciente: un estudio de videojuegos educativos en 3D para niñas y niños de 6 a 12 años, que se juegan en el navegador y corren sobre una plataforma desarrollada por Daleki Lab. Y Daleki Merch convierte la visión que mi papá dejó escrita en merch corporativo con tu logo, que ves en 3D antes de cotizar.

Daleki Art me recuerda a mi madre. Desde niño me llevaba a museos, y el punto donde nuestros gustos se encuentran es el arte conceptual. Crear esta marca con ella ha sido un viaje hermoso: para ella es un legado para sus nietos, y para mí, para mis hijos.

Con socios construyo Wingman, porque creo en las comunidades: son las que convierten una marca en algo que la gente siente suyo. Y creo en la personalización, porque las próximas generaciones van a elegir productos hechos a su gusto que les den una identidad propia; por eso Daleki Merch es parte de la familia.

Aquí naceDaleki Global

Mi filosofía

No son capítulos: son las ideas que atraviesan todos los años.

El ego es tu enemigo

Tengo una frase que me acompaña: el ego es tu enemigo. Toda decisión prudente y positiva se toma con humildad, y toda mala decisión se toma con ego. Por eso, cuando aparece un reto, la clave está en buscar soluciones y no la razón: con una solución ganan las dos partes; con la razón, las dos pierden.

Don't talk about it, be about it

Prefiero actuar antes que decir. Las acciones hablan más fuerte que las palabras, y son las que construyen credibilidad. Por eso cuento lo que hice y muestro cómo decido, en vez de prometer lo que voy a hacer.

Oportunidades win win

Me encantan las oportunidades win win. Creo que son las que vale la pena desarrollar o emprender: cuando hay beneficio mutuo y sinergia, las probabilidades de éxito crecen. Así nacieron mis alianzas, y así evalúo cada propuesta nueva.

El poder de las comunidades

Las comunidades existen desde que existe la humanidad, y cada una evoluciona con lo que vive. Hoy no es distinto. Creo que el community building es poderosísimo en cualquier espacio: una empresa, una familia, un grupo de amigos. Cuando tienes alrededor comunidades que te motivan a ser mejor, que te potencian y que te dejan ayudar y recibir ayuda, se forma un núcleo muy fuerte donde nacen oportunidades de negocio, de conocimiento y de solidaridad. Eso nutre el alma.

Lo viví en cada etapa. Aprendí de la comunidad de la música, de los eventos, del marketing, de cripto y de la IA, y traté de devolverle algo a cada una, hasta creando contenido para la mía. Cuando alguien crea una comunidad o pertenece a una, se le abren oportunidades de crecimiento que solo no encontraría.

YouTube, mi mejor escuela

Tuve el privilegio de estudiar en buenos colegios, en la universidad y en una escuela de producción musical, y agradezco todo lo que viví ahí. Pero en mi carrera mi mejor escuela ha sido YouTube. Para mí es la escuela digital más grande del mundo: aprendes lo que de verdad quieres aprender, no lo que otros creen que debes aprender, y eliges a tu instructor entre los creadores con los que te identificas.

En cripto, mi escuela fue YouTube. En IA, también. Todos los días consumo contenido educativo para ser mejor profesional, mejor persona y mejor padre, y creo que esa rutina es una de las razones por las que me he mantenido a la vanguardia.

Equivocarse sí; repetir el error, no

Ese camino a la libertad tiene muchos retos. No es fácil, se cometen muchos errores, y la clave está en aprender de ellos. En mi filosofía no está mal equivocarse; está mal repetir el error, porque significa que no aprendiste la lección la primera vez. Si la aprendes, cada error te hace mejor.

Libertad, equipo y humildad

Creo en empoderar a la gente. Creo que las personas merecen luchar por su libertad y vivir la vida como la quieren vivir. Creo en la libertad de expresión, en construir en equipo y en que, más allá de lo que uno tenga o de los éxitos que logre, siempre hay que mantener una posición de humildad: no creerse más que nadie, solo creer en uno mismo para ser mejor cada día.

Caerse y levantarse

En este recorrido ha habido fracasos, dolores y retos que no se ven en una lista de logros. También he enfrentado retos de salud mental a lo largo de mi vida, y no me da vergüenza decirlo: creo mucho en la terapia. Trabajar con psicólogos y coaches ha sido fantástico para superarlos y para potenciarme como persona, como padre y como emprendedor.

Gracias a Dios siempre vi cada reto como una oportunidad de crecer, aprender y evolucionar. Nunca he dejado que uno me detenga. No trabajo para lo que otros digan; trabajo para lo que yo creo. Creo en mí mismo, con humildad, y creo que el trabajo duro siempre trae luz al final del túnel cuando uno es fiel a su misión y constante.

Disciplina

Desde los 20 años hago deporte seis días a la semana; solo los domingos descanso el cuerpo. Me levanto a las cinco de la mañana, practico el agradecimiento, rezo, y entreno una hora. Esa rutina es la demostración diaria de disciplina conmigo mismo, y la disciplina se construye así: con convicción, a lo largo del tiempo.

Como saludable entre semana, me doy mis gustos el fin de semana y no soy fan del azúcar. Me encanta conectar con la naturaleza y hacer grounding, y hoy mi hobby es el golf, un gran deporte para conectar con personas y desconectarse de tantas distracciones. Creo que la puntualidad, la formalidad, la estructura y la disciplina son las mejores herramientas para alcanzar un objetivo. Cuando me comprometo con algo, me comprometo de verdad. No le tengo miedo al trabajo porque nunca he trabajado en algo que no me apasione.

Fe y excelencia

Soy católico y practico el agradecimiento todos los días. Creo que lo único perfecto en este mundo es Dios, y por eso no persigo la perfección: persigo la excelencia.

Creo que cada uno es responsable de su propio éxito. No me parece justo culpar a otros por un fracaso, ni darme solo a mí el crédito de un éxito, y el fracaso es parte del camino.

Familia

Soy un hombre de familia y un padre presente: me gusta participar en las actividades de mis hijos y compartir con ellos mis hobbies. Mi esposa, Daniele Salvador, es la fundadora de Vinew. Sí, se llama igual que mi hijo mayor: él es Daniele en italiano y ella, en francés. Alessio y Kiana son nuestros hijos, y Daniele, mi primogénito, completa la familia. Amo ser papá de los tres; son mi mayor inspiración. Somos una familia feliz, bendecida y agradecida por las oportunidades que hemos tenido.

Ciudadano del mundo

Gracias a Dios la vida me ha privilegiado con conocer gran parte del mundo. Cada ciudad donde viví me enseñó a adaptarme, a empezar de cero y a ver oportunidades que desde un solo lugar no se ven. Cada viaje me recordó lo pequeño que soy y lo grande que es lo que se puede construir.

Mi mapa

Ciudades donde he vivido

  1. 1988Quito
  2. 2002Lausana
  3. 2004Buenos Aires
  4. 2006Boston
  5. 2010Nueva York
  6. 2012Miami
  7. 2016Bogotá

Por donde he viajado

  • Gran parte de Estados Unidos
  • Gran parte de Latinoamérica
  • Gran parte de Europa
  • China, Japón, Tailandia, Singapur y Malasia
  • Australia y Nueva Zelanda
  • Sudáfrica y Zimbabue
  • Israel, Líbano, Catar y Emiratos Árabes

Mi música

Sebdel

La música fue mi primer negocio y sigue siendo parte de quién soy. Produje como Sebdel; antes toqué como Bastian D.

Escenarios que abrí en Ecuador

  • David GuettaQuito
  • Justin BieberQuito
  • HardwellGuayaquil
  • Steve AokiGuayaquil
  • Dimitri Vegas & Like MikeSalinas
  • Sander van DoornQuito · Salinas
  • DVBBSQuito

Lanzamientos

Lo que viene

Lo que viene

Si miro hacia atrás, todo está conectado: el CD que elegí con mi mamá, los 50 dólares de mi primera fiesta, las ciudades donde empecé de cero, el sótano de Etna Street, la carrera con MTV, el cliente que confió en mí, la caída que aguanté sin vender. Cada etapa me enseñó a ver una oportunidad donde otros veían un riesgo.

Creo que esta es la mejor época para construir en la economía digital. Y creo que el mundo va a cambiar más en las próximas décadas que en el último siglo: ciudades autónomas, robots que trabajan a nuestro lado, una humanidad que vive en más de un planeta. Quienes siembren hoy esas bases van a ser relevantes mañana. Yo quiero estar construyendo ese futuro, no mirándolo desde afuera. Si crees en lo que haces, pones el trabajo, el esfuerzo y las ganas, se puede.

Nada de lo que publico aquí incluye una cifra que no pueda sostener si alguien me pregunta el detalle.