Perfil
Construyo compañías, y escribo desde adentro de ellas.
Sebastián Delsalto. Quito, Ecuador. Founder y operador de las compañías del ecosistema Daleki Global.
A los 13 años monté mi primer negocio sin saber que eso era lo que estaba haciendo: ponía música electrónica bajo el nombre de Bastian D. Terminé tocando junto a artistas como David Guetta y Justin Bieber, pero lo que de verdad se quedó conmigo no fue el escenario. Fue algo mucho más simple, y sigue siendo la tesis detrás de todo lo que he construido desde entonces: una comunidad que se identifica contigo vale más que cualquier producto que le vendas.
Ese principio no cambió en veinte años. Cambió de forma. De la música pasé a producir eventos: en 2013 traje MTV International a Ecuador por primera vez, con LUVRUN5K, Love Unity Voice, más de 10,000 corredores en su primera edición y cuatro ediciones después, con Huawei, Nestlé y Grupo Danec como auspiciantes junto a MTV. El acuerdo con MTV Agentes de Cambio trajo un millón de dólares en pauta a nivel mundial. Sigue siendo uno de los logros de los que más orgulloso estoy: fue la primera vez que levanté un patrocinio de esa magnitud.
Los eventos también me enseñaron sus límites. En Ecuador, el marco legal no favorece al productor, y un evento es lo primero que una empresa recorta cuando llega una crisis. El marketing, en cambio, es una necesidad constante, y sigue siendo comunidad: marcas que construyen audiencias que vuelven por el contenido, no solo por el producto. Migré el negocio hacia ahí, y con el tiempo se volvió Wingman: hoy la agencia in-house exclusiva de Grupo Danec, el cliente que más creyó en mí, y al que decidí dedicarle todo el esfuerzo en vez de dividirlo entre diez marcas distintas.
“Su forma de pensar siempre va un paso más allá, con ideas distintivas que rompen lo convencional.”
La siguiente comunidad fue cripto, a finales de 2020: para mí, una de las economías más poderosas que existen, porque es completamente community driven, no crece por publicidad, crece porque quienes participan en ella creen en ella. En 2022, en plena caída, mi portafolio perdió más del 60% de su valor. No vendí. Sostuve la misma convicción con la que había entrado, y en 2023, con el impulso que la IA le dio al mercado, ese portafolio se recuperó por completo. La lección no fue sobre cripto: fue que el fracaso, sostenido con disciplina, no interrumpe el camino. Lo construye.
De ahí nació Green Numbers, un fondo que operé junto a un socio para gestionar portafolios privados. Hoy esa etapa está en cierre ordenado, y la función de gestión de activos digitales sigue, ya en solitario y con un nivel de institucionalidad mayor, bajo Daleki Capital.
“Gran emprendedor visionario y futurista.”
En 2018 me invitaron a Entrepreneurs' Organization, y no pude entrar: mi facturación anual todavía no llegaba al millón de dólares que exige la membresía. Usé ese rechazo como meta, y en 2021 entré por primera vez. Desde entonces he sostenido esa facturación cada año en Wingman, sin excepción, y hoy le devuelvo a la organización como mentor de EO Accelerator y como director de eventos y de GSEA, el programa que identifica a los jóvenes emprendedores más destacados del país.
Cuando empecé a crear contenido sobre cripto bajo mi propio nombre, en 2023, no lo hice por vender: lo hice porque tener una comunidad me obligaba a seguir investigando, a entender cada cosa lo suficientemente bien como para poder explicarla. Ese ejercicio, sostenido durante años, es lo que me convirtió en experto, no un título, sino la disciplina de traducir lo que aprendía para quien decidía escucharme. Sebdel nació de ahí. Hoy evoluciona con el mismo principio, aplicado a otro tema: de cripto a IA-nativa.
La IA entró por la misma puerta que todo lo anterior: el alcance de lo que puede hacer por las personas, y otra vez, una comunidad completamente nueva alrededor de algo que recién empieza. Programé yo mismo las primeras plataformas de este modelo, Vinew, Doctor IESS, y el sistema completo de Daleki Global. Lo hice como una sola persona, porque eso es justamente lo que la IA le ofrece a quien se involucra de verdad con ella: operar como un equipo, siendo uno.
“Su expertise en crypto, AI y community building es extensa.”
Trabajo con proveedores especializados en vez de construir equipos tradicionales grandes, y no estoy afiliado a ninguna de mis propias compañías: opero cada una como su proveedor, no como su empleado. Creo que las responsabilidades de una persona solo crecen con el tiempo, nunca decrecen, y un sueldo fijo no escala a ese mismo ritmo. Un negocio propio sí, y es algo que se puede dejar a los hijos. Es el mismo principio que aprendí a los 13 años frente a un DJ booth, aplicado hoy a cómo elijo con quién trabajar: la independencia construye más que la jerarquía.
Merchito nace de otro lugar. Es parte del legado de mi padre, y lo construyo en sociedad con JADSA, la empresa de mi hermano. Por otro lado, mi madre, Cristina, es cofundadora de Daleki Art: su pasión por el arte conceptual, convertida en algo que espero se sostenga por generaciones.
Escribo sobre empresas AI-native porque estoy operando varias, en industrias que no se parecen entre sí: software, comercio exterior, gestión de activos, cultura y manufactura. Pero el patrón detrás de todas es el mismo que aprendí frente a ese primer DJ booth a los 13 años: la industria cambia, la comunidad es lo que realmente se construye.
“Visión estratégica y una capacidad única para impulsar proyectos de alto impacto.”
Nada de lo que publico aquí incluye una cifra que no pueda sostener si alguien me pregunta el detalle. Lo que sí publico: cómo está armada una operación, qué decisión se tomó y por qué, qué restricción la condicionó, y qué salió mal en el camino.
En qué estoy
- Daleki LabSoftware y consultoría de IAFundador y operador
- Daleki TradeComercio exteriorFundador y operador
- Daleki CapitalGestión de activosFundador y operador
- Daleki ArtCultura y arte contemporáneoCofundador
- MerchitoManufactura y retail corporativoCofundador
- Daleki GlobalHoldingFundador y operador